Miles de migrantes han cruzado la frontera entre Marruecos y el enclave español de Ceuta durante la noche del jueves 30 de julio de 2026, según estimaciones oficiales. La cifra inicialmente mencionada por las autoridades españolas se elevó a 60.000 personas, de las cuales 34 fallecieron en el intento de llegar al territorio, según informes de medios locales. La crisis se intensificó con la llegada masiva de personas que intentaron ingresar a Ceuta a nado o por la tierra, generando una presión hospitalaria sin precedentes en la zona, alertó el Partido Popular.
El Ministerio del Interior informó que más de 37.500 de los migrantes que entraron de forma irregular han sido devueltos a Marruecos, según fuentes oficiales. A pesar de los esfuerzos de las autoridades para controlar la situación, algunos grupos de migrantes rechazaron las indicaciones y se mostraron conflictivos, lo que complicó aún más la gestión de la crisis. El Ejército intervino para guiar a los migrantes hacia la frontera, pero la situación sigue siendo tensa.
La prensa marroquí destacó la cuestión de soberanía en Ceuta, mientras que medios argelinos acusaron a Rabat de utilizar la migración como herramienta política. En tanto, las redes sociales en Túnez respondieron con humor negro a la situación, mientras las crisis económicas y políticas de los países vecinos quedaron en segundo plano.






























