La ciudad española de Ceuta se enfrenta a una crisis migratoria sin precedentes tras la entrada de casi 50.000 personas de Marruecos en un solo día, según fuentes oficiales. La situación ha generado una tensión política y territorial entre ambos países, con Marruecos reclamando la ciudad como suya desde su independencia. España, por su parte, defiende Ceuta como una de sus ciudades autónomas.

La crisis se desencadena tras una avalancha de migrantes que cruzaron la frontera en condiciones ilegales, nadando desde las costas marroquinas hacia Ceuta. El gobierno español ha respondido con medidas de seguridad y ha denunciado un "ataque a la integridad territorial" tras una sentencia del Tribunal Supremo que prohibe las devoluciones en caliente. El presidente Sánchez ha señalado que las mafias han interpretado erróneamente la decisión.

Marruecos, por su parte, ha promovido en el pasado movilizaciones masivas para presionar a España, como la Marcha Verde de 1975, que contó con 350.000 participantes. Hoy, el país vecino vuelve a poner a prueba la política española, con el gobierno español considerando la necesidad de endurecer las políticas migratorias y actuar sobre las exportaciones marroquies.

La tensión entre ambos países se repite cíclicamente, con crisis migratorias que han afectado Ceuta y Melilla durante más de 20 años. La situación actual, sin embargo, alcanza una intensidad sin precedentes, poniendo a prueba la relación bilateral y la estabilidad en la región.