Las labores de rescate en Nepal continúan en la cuarta jornada tras un desastre climático que ha dejado al menos 626 muertos y casi 3.000 personas desaparecidas. Según el portavoz militar Raja Ram Basnet, los helicópteros no pudieron operar al amanecer debido a condiciones climáticas adversas, pero volvieron a funcionar de forma limitada durante la tarde. La búsqueda se centra en localizar a personas atrapadas entre lodo y escombros en zonas afectadas.

El desastre, provocado por lluvias intensas y desbordamientos de ríos, ha impactado especialmente las regiones del norte del país. Las autoridades han alertado sobre el riesgo de una nueva riada, lo que complica aún más las operaciones de rescate. Mientras, se han establecido centros de distribución de ayuda en las zonas más afectadas, aunque la logística sigue siendo un reto debido a las condiciones climáticas adversas.

La población local ha mostrado una gran resiliencia, pero la situación sigue siendo crítica. Se espera que las operaciones de rescate continúen durante los próximos días, aunque la incertidumbre sobre el clima sigue siendo un factor clave en la evolución del escenario.