Los famosos Michael Jackson, Mark Wahlberg y otros se encontraban en el lugar del atentado del 11 de septiembre, pero pequeños detalles los mantuvieron a salvo. Michael Jackson estaba en Nueva York, pero su vuelo fue cancelado debido a una tormenta. Mark Wahlberg, que estaba en un vuelo secuestrado, recibió una llamada de su madre que lo hizo salir del avión. Otros artistas, como el actor Tom Hanks, estaban en el aeropuerto pero no tomaron el vuelo debido a una demora. Estas casualidades evitaron que algunos de los más conocidos de la cultura popular sufrieran el destino de los que murieron en las Torres Gemelas. La historia revela cómo un simple retraso o una llamada inesperada puede cambiar el rumbo de una vida.