El gobierno venezolano no ha actualizado los datos sobre el terremoto que afectó al país hace dos semanas, según informó la agencia Infobae. La falta de actualización ha generado preocupación entre la población y organizaciones locales.
Las autoridades modificaron la periodicidad de los reportes y eliminaron sin explicación una serie de datos de los informes oficiales. Esta decisión ha sido criticada por la transparencia en la gestión de la crisis.
Aunque no se han reportado muertes, la comunidad teme que la falta de información pueda afectar la respuesta humanitaria. Varios grupos de defensa de los derechos humanos han llamado a la claridad en la comunicación.
La situación refleja una tendencia a la desinformación en el país, lo que complica la evaluación de los daños y la coordinación de ayuda.























