La Casa Blanca anunció este martes nuevas restricciones a la importación de productos canadienses, incluyendo lácteos, motocicletas y la mayoría del alcohol, que entrarán en vigor el 29 de septiembre. Esta medida forma parte de una escalada en la guerra comercial entre EEUU y Canadá, dos países históricamente aliados. El anuncio fue hecho en medio de tensiones que han aumentado en semanas recientes, con el presidente Donald Trump insistiendo en la necesidad de reciprocidad comercial justa.

Canadá respondió activando aranceles del 50% contra productos estadounidenses, lo que intensifica el conflicto. Trump amenazó con excluir los productos canadienses de los programas de compras estatales si no se alcanza un acuerdo. Esta postura refleja una postura cada vez más dura por parte del mandatario estadounidense, quien ha señalado la necesidad de proteger a los agricultores y empresas nacionales.

La tensión bilateral se ha agravado en semanas recientes, con ambos países imponiendo medidas proteccionistas. Aunque las negociaciones continúan, la situación muestra una ruptura en las relaciones comerciales tradicionales entre los dos países. La escalada podría afectar a sectores clave de la economía canadiense y estadounidense, especialmente en la agricultura y la industria.