El gobierno español ha sido acusado de no aclarar públicamente las causas detrás de la entrada masiva de migrantes en Ceuta, según informes recientes. La coalición política Vox ha exigido que el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y otros responsables respondan en el Congreso sobre un informe policial que vincula a Marruecos con la crisis. La situación ha generado tensión dentro del propio gobierno, donde el presidente Pedro Sánchez fue desplazado durante su comparecencia por la ministra de Defensa, Margarita Robles, quien evitó aplaudirle.

Un exgeneral, Marín Bello, ha afirmado que la presión sobre Ceuta no es una crisis, sino una invasión orquestada con el objetivo de condicionar a España. Esta teoría ha sido respaldada por otros medios que señalan la posible influencia de Rusia e Israel en la situación. Aunque no hay una respuesta oficial, se han identificado bulos y actitudes de Marruecos como factores que podrían haber contribuido a la movilización migratoria.

La crisis ha reabierto dudas sobre quién estuvo detrás de la movilización y cuáles fueron sus objetivos. Marruecos, junto con otros actores internacionales, se ha convertido en un punto central de las investigaciones. A pesar de la tensión, el gobierno español sigue sin dar una explicación clara sobre la responsabilidad de los eventos recientes en Ceuta.