El matador Pepe Moral contó en La Tribu cómo un viaje a Perú lo cambió para siempre. Durante su estancia en los pueblos más remotos del país, aprendió a convivir con el miedo. En una entrevista con Patricia Navarro, explicó que la única forma de sobrevivir en esas zonas era la fe.

En Perú, donde la cultura del toro es intensa, Moral descubrió una forma de enfrentar el peligro. Habló de cómo la fe lo acompañaba en cada momento de riesgo. Su experiencia lo marcó profundamente, lo que lo llevó a reflexionar sobre la importancia de la protección espiritual en situaciones críticas.

La entrevista revela cómo una cultura tradicional puede influir en la forma de vivir de una persona. Moral no solo compartió su historia, sino también cómo el miedo y la fe se entrelazaron en su vida. Su testimonio ofrece una visión única de la relación entre el arte del toro y la espiritualidad.