La tragedia en la frontera entre Nepal y China ha dejado al menos 180 muertos y más de 1.000 personas desaparecidas, según las últimas cifras oficiales. Las inundaciones, causadas por un colapso de glaciar y una avalancha de roca, han destruido puentes, carreteras y edificios en la zona. El río Bhotekosi, que fluye cerca de la frontera, ha alcanzado niveles peligrosos, arrasando pueblos y ciudades en ambos lados de la división.

El desastre ha afectado especialmente la zona de Gyirong, un puesto fronterizo clave entre China y Nepal. Los helicópteros han logrado llegar a la zona, pero el acceso sigue siendo difícil debido a la destrucción de infraestructuras. El edificio de control fronterizo, uno de los principales puntos de tránsito, ha sido arrasado por completo.

Más de 800 personas se encuentran desaparecidas, incluyendo cientos de turistas y peregrinos. El gobierno nepalí ha confirmado que al menos cuatro españoles siguen sin ser localizados. En China, se reportan 558 personas desaparecidas, entre ellas 260 extranjeros. Las autoridades chinas han reforzado las operaciones de rescate en la región tibetana de Shigatse.

La situación sigue crítica, con la comunidad internacional siguiendo de cerca los esfuerzos de búsqueda y la evaluación de los daños.