El presidente español, Pedro Sánchez, ha defendido repetidamente a Marruecos durante la crisis migratoria en Ceuta, destacando la cooperación del país norte-africano en la repatriación de migrantes. Sin embargo, varios partidos políticos, incluyendo el Partido Popular (PP) y Unidas Podemos, han criticado la postura del Ejecutivo, acusando al gobierno de dejar a Ceuta "sola" ante la situación.
El portavoz del Partido Electoral de Catalunya (ERC), Gabriel Rufián, ha arremetido contra Marruecos, acusándolo de utilizar a los migrantes como "carne de cañón" durante la oleada de entrada masiva en julio. Además, ha cuestionado la gestión del gobierno, señalando que no ha tomado medidas efectivas para controlar la situación.
Algunos grupos políticos, como Sumar, han exigido que el gobierno convoque a la embajadora de Marruecos para obtener explicaciones sobre la crisis. Mientras tanto, el PNV ha criticado a Sánchez por no haber estado a la altura, afirmando que su discurso es "autocomplaciente".
La tensión entre España y Marruecos se ha agravado en los últimos días, con protestas en varias ciudades españolas en apoyo a Ceuta. La situación sigue sin resolverse, y la comunidad internacional sigue de cerca los acontecimientos.





















