El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compareció ante el Congreso para explicar la gestión de la crisis migratoria en Ceuta. Durante su intervención, varios líderes de la oposición, incluido Alberto Núñez Feijóo del PP, lo acusaron de ocultar información sobre la entrada masiva de personas en la ciudad autónoma. Feijóo afirmó que la operación fue originada en Marruecos y que el gobierno debió haberlo sabido, preguntando directamente a Sánchez si tenía pruebas en su teléfono que respaldaran su actitud.
La crisis migratoria ha generado fuertes críticas en el Parlamento, con partidos como Vox y el PP cuestionando la respuesta del Ejecutivo. Sánchez, por su parte, prometió nuevas ayudas financieras a Ceuta, un trato especial dentro de la UE y una visita del Rey en las próximas semanas. Además, confirmó que había convocado a la embajadora de Marruecos en agosto por declaraciones inaceptables de sus ministros sobre Ceuta y Melilla.
El debate se centró en la responsabilidad del gobierno frente a las declaraciones marroquíes y la gestión de la entrada de migrantes. Aunque Sánchez defendió su postura, la oposición insistió en que el gobierno debió actuar con más transparencia. La situación sigue siendo un punto caliente en la política española, con expectativas altas sobre las medidas futuras.






















