El ex presidente venezolano Nicolás Maduro solicitó la inmunidad diplomática para evitar ser juzgado por Estados Unidos por acusaciones de narcoterrorismo. El juez estadounidense tiene previsto celebrar una audiencia en noviembre para decidir si desestima la causa contra Maduro, pero el Departamento de Justicia se opone a esta posibilidad.
Maduro, quien fue depuesto en 2019, alega que su estatus de jefe de Estado le otorga protección internacional. Sus abogados sostienen que solo podrá ser juzgado en Venezuela, según la legislación local. La situación ha generado tensión entre Washington y Caracas, donde Maduro ha sido acusado de liderar una campaña de terrorismo financiado con drogas.
Aunque el gobierno venezolano busca mantener su influencia en la región, la relación con Estados Unidos sigue siendo frágil. Mientras Maduro se defiende con argumentos legales, el Departamento de Justicia insiste en que las acusaciones son válidas y deben ser respetadas.
La cuestión legal sigue en desarrollo, pero la tensión entre ambos países persiste. La inmunidad diplomática, si se concede, podría marcar un nuevo punto de inflexión en las relaciones internacionales.





















