El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compareció ante el Congreso para explicar la gestión de la crisis migratoria en Ceuta, tras la entrada masiva de más de 70.000 personas el 30 de julio. Sánchez insistió en que no hay evidencias sólidas de que Marruecos haya planificado la situación, aunque admitió que se está investigando su posible implicación.
El líder del Ejecutivo destacó que las autoridades han tomado medidas para que Ceuta recupere la normalidad lo antes posible. Aunque no descartó la posibilidad de actuar con firmeza si se demuestran indicios de colaboración con Marruecos, rechazó cualquier acusación sin pruebas.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, salió en defensa del Gobierno, cuestionando la veracidad del informe policial atribuido a Marruecos. Según Puente, el documento se basa en vídeos falsos difundidos en redes.
La comparecencia de Sánchez se produce un mes después de la crisis, en un contexto de tensión política y críticas de la oposición. El Gobierno mantiene que la situación se gestiona con transparencia y que se buscarán respuestas a las preguntas aún pendientes.





















