Inundaciones catastróficas provocadas por el desprendimiento de un glaciar en Nepal y la frontera con el Tíbet dejaron al menos 475 muertos y más de 1000 personas desaparecidas, según las autoridades locales. El desastre, que ocurrió el miércoles, fue causado por una avalancha de roca, hielo y lodo que arrasó con comunidades en la región norteña del país.

Más de 900 personas se encuentran aún desaparecidas, incluyendo turistas y viajeros. En el Tíbet, se reportaron al menos 270 muertos, aunque el número podría aumentar. Los rescates continúan en condiciones extremas, con equipos de emergencia buscando supervivientes en zonas remotas.

En la zona, se reportó que un lago formado por escombros en la frontera entre Nepal y el Tíbet comenzó a desbordarse, lo que generó temor de nuevas inundaciones. Las autoridades advirtieron a los rescatistas que se mantengan a salvo. Familias en Australia esperan con angustia noticias de sus seres queridos afectados por el desastre.

Más de 100 personas permanecen atrapadas en una tunel de energía hidroeléctrica, mientras los rescatistas en el Tíbet se vieron obligados a retirarse por el temor a nuevas lluvias. La situación sigue siendo crítica, con más de 1,000 personas aún en busca de ayuda.