El río Bhotekoshi, en el distrito de Rasuwa, causó una crecida que dejó 469 muertos, 1.545 heridos y 28 agentes desaparecidos, según la última actualización del gobierno nepalí. La tragedia se produce tras una serie de lluvias intensas que han afectado al norte del país.

Las autoridades continúan con las operaciones de rescate y búsqueda en las zonas más afectadas. Se reporta que el agua ha inundado varias localidades, dificultando el acceso a los lugares donde se encuentran los heridos.

Mientras se evalúa el alcance del desastre, se han lanzado llamados de ayuda internacional. La situación ha generado preocupación en la región, con expertos que vinculan el fenómeno con el calentamiento global.

La cifra de víctimas sigue en aumento, lo que exige una respuesta coordinada para garantizar la seguridad de los afectados.