Un desbordamiento de lago formado por lodo y rocas en la frontera entre China y Nepal ha obligado a pausar los esfuerzos de rescate, según informó la cadena china CCTV. El lago, ubicado a más de diez kilómetros del paso fronterizo, ya muestra señales de desbordamiento, lo que representa un riesgo adicional para las zonas cercanas. Mientras tanto, Nepal ha elevado la cifra de víctimas fatales a 469, con al menos 1.400 personas desaparecidas, según datos recientes.
El gobierno nepalí ha rechazado la asistencia internacional que no sea monetaria, lo que ha generado tensiones con las autoridades chinas. A pesar de esto, equipos de rescate continúan operando en la zona, apoyados por más de 30.000 efectivos de seguridad movilizados por el gobierno nepalí. La ONU ha confirmado que al menos 1.200 personas han sido desplazadas por las inundaciones.
En la parte china del desastre, se reportan al menos tres muertos y 558 personas desaparecidas. Expertos chinos evalúan las causas del desbordamiento y los riesgos asociados, mientras que las autoridades han restringido temporalmente el acceso a zonas fronterizas del Tíbet. La situación sigue siendo crítica, con múltiples desafíos logísticos y de seguridad.
Venezuela ha expresado su solidaridad con ambos países, enviando condolencias a las familias afectadas. La crisis continúa en desarrollo, con la comunidad internacional siguiendo de cerca los esfuerzos por contener el desastre.





























