La Comunidad de Madrid ha decidido no asistir al Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) convocado para votar la nueva reforma de financiación autonómica. Esta decisión se tomó como respuesta al llamamiento de Madrid a las comunidades autónomas para boicotear el proceso. Hacienda, por su parte, ha criticado esta postura, tachándola de irresponsable y defendiendo la continuidad de la reforma pese al rechazo de varias autonomías.

El gobierno regional ha animado a otras comunidades gobernadas por el Partido Popular a seguir su ejemplo y no acudir a la votación. Esta estrategia busca paralizar la aprobación del nuevo modelo de financiación, que ha generado controversia entre las autonomías. Hacienda, en cambio, insiste en que la reforma debe avanzar, a pesar de la oposición.

La situación refleja un desacuerdo entre el gobierno central y varias autonomías sobre cómo se debe financiar el sistema público. La decisión de Madrid podría tener consecuencias en la tramitación del proyecto, ya que la participación de las comunidades autónomas es clave para su aprobación. La tensión entre las instituciones se mantiene en aumento.