El vicepresidente estadounidense, Kamala Harris, defendió recientemente el acuerdo petrolero con Venezuela como una medida necesaria para enfrentar la crisis con Irán. Este apoyo se da en medio de críticas internas en Estados Unidos sobre la continuidad de relaciones comerciales con el régimen chavista.

A pesar de las tensiones, empresas como Ecopetrol, con su director financiero Camilo Barco, han destacado el aporte del acuerdo de explotación petrolera en Venezuela a la estabilidad financiera del grupo. Sin embargo, la petrolera ha señalado que no planea vender su participación en el proyecto ISA en los próximos años, y prioriza su estrategia de crecimiento en Colombia, Brasil y Estados Unidos.

Por otro lado, la activista venezolana María Corina Machado ha exigido transparencia sobre el acuerdo, señalando que el contrato con EE.UU. Podría tener implicaciones para la economía nacional. Mientras tanto, economistas como Francisco Rodríguez han vinculado la caída del PIB venezolano a las sanciones estadounidenses, lo que añade complejidad al contexto del acuerdo.

La situación sigue siendo compleja, con múltiples intereses en juego y reacciones diversas dentro y fuera de Venezuela.