El rey Harald V de Noruega falleció el viernes 28 de agosto a los 89 años en el Hospital Universitario de Oslo tras una infección rara en la sangre. Su muerte fue anunciada por el Palacio Real, que confirmó el deceso en el hospital mientras su hijo Haakon asumía la corona como Haakon VIII. El funeral del monarca se celebró bajo una lluvia intensa en Oslo, con personas de luto congregándose frente al Palacio Real para rendir homenaje. El presidente del Gobierno, Jonas Gahr Støre, se unió a autoridades y ciudadanos en el acto.
Haakon VIII, nacido en Oslo en 1973, es el único hijo varón de Harald V y la reina Sonja. Desde la muerte de su abuelo, el rey Olav V, en 1991, ha sido príncipe heredero. Ahora, tras la pérdida de su padre, asume el papel de rey en un país que vive varios días de luto. La monarquía noruega, aunque constitucional, sigue siendo un símbolo importante para la nación.
La familia real noruega enfrenta desafíos, incluyendo la salud de la reina Mette-Marit, quien ha sido objeto de escándalos. A pesar de esto, el nuevo rey mantiene el lema "Todo por Noruega", heredado de su padre. La transición al trono se realiza en un contexto de respeto y solemnidad, con el pueblo noruego unido en el duelo.

























