El rey Harald V de Noruega falleció el viernes 28 de agosto a los 89 años tras una infección rara en la sangre, según el Palacio Real. La noticia fue anunciada oficialmente por las autoridades noruegas, quien confirmó que el monarca había sido hospitalizado en el Hospital Universitario de Oslo. La muerte del rey marca el fin de una era, ya que gobernó Noruega durante más de tres décadas. Su hijo, el príncipe Haakon, asumió el trono y se convirtió en el rey Haakon VIII.

El país se prepara para varios días de luto nacional, con ceremonias y homenajes en todo el territorio. El presidente del gobierno, Jonas Gahr Støre, se unió a otros líderes y ciudadanos en el Palacio Real de Oslo para rendir homenaje a Harald V. La monarquía noruega, que ha enfrentado cambios y desafíos, continúa su trayectoria con el nuevo rey.

Mette-Marit, la esposa de Haakon, se convierte en reina de Noruega. Aunque ha enfrentado críticas y controversias, su rol en la casa real se reafirma con la sucesión. La corona noruega mantiene su lema "Todo por Noruega", un símbolo de unidad y tradición que persiste en esta nueva etapa.