El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compareció ante el Congreso para explicar la gestión del Ejecutivo en la crisis migratoria de Ceuta, tras el informe policial que señala la implicación de Marruecos en la entrada masiva de personas. La comparecencia, que tuvo lugar en directo, fue marcada por las críticas de la oposición y la tensión política en torno a la situación en la ciudad autónoma. Sánchez respondió a preguntas sobre los avisos previos y la gestión del Ejecutivo frente a la afluencia migratoria, destacando la necesidad de una solución conjunta con Marruecos.
Durante la comparecencia, se mencionó que el informe policial reveló un papel de Marruecos en la entrada de migrantes, lo que generó una reacción en la sociedad y en las instituciones. Aunque el gobierno negó cualquier responsabilidad directa, la presión por parte del Parlamento aumentó. Además, se informó sobre incidentes violentos durante una manifestación en Madrid, donde residentes de Ceuta exigían soluciones inmediatas. El delegado del Gobierno en Madrid condenó los actos violentos y destacó que la violencia nunca es una solución.
La tensión se reflejó también en las calles, con protestas que exigían acciones claras contra la entrada migratoria. A pesar de la crítica, el gobierno insistió en su estrategia de diálogo y cooperación con Marruecos. La situación en Ceuta sigue siendo un punto caliente en la agenda política, con expectativas altas sobre una posible solución a corto plazo.






















