El presidente estadounidense, Donald Trump, llamó al líder ruso, Vladimir Putin, y le pidió el fin inmediato de la guerra en Ucrania, según informes de medios locales. La conversación telefónica se produjo en medio de la tensión creciente en la región, con ambos líderes buscando una solución a la crisis. Aunque no se detallaron los términos del diálogo, fuentes cercanas a la Casa Blanca indicaron que Trump insistió en la necesidad de un acuerdo que garantice la seguridad de Ucrania y evite una escalada militar.
Mientras tanto, Rusia afirmó que Estados Unidos acepta el control ruso sobre ciertas regiones ucranianas y rechaza la adhesión del país a la OTAN, según declaraciones del ministro de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov. Esta postura refleja una postura más flexible de Washington hacia Moscú, aunque no se ha confirmado oficialmente. La situación sigue siendo compleja, con ambos países buscando equilibrio entre sus intereses estratégicos.
La tensión comercial entre Estados Unidos y Canadá también se intensifica, con el primer ministro canadiense anunciando aranceles por 20.000 millones de dólares sobre productos estadounidenses. Esta medida se produce tras el fracaso de negociaciones bilaterales, lo que ha llevado a amenazas de represalias por parte de Trump. Aunque no está directamente relacionado con la situación en Ucrania, refleja la complejidad de las relaciones internacionales en este momento.
























