La presidenta Keiko Fujimori anunció el estado de emergencia en Lima y la provincia de Callao para enfrentar la creciente criminalidad. La medida, vigente por un mes, incluye operativos policiales intensificados y la movilización de recursos para garantizar la seguridad ciudadana. Esta decisión se tomó a pocos días de su llegada al poder, en un contexto de preocupación por el aumento de delitos en la zona metropolitana.

El gobierno justificó la medida como una respuesta inmediata a la situación de inseguridad, destacando la necesidad de acciones concretas para restablecer el orden. Aunque no se especificaron detalles sobre la duración exacta del estado de emergencia, se anticipó que se evaluarán los resultados en las próximas semanas. La medida fue publicada en el Diario Oficial, según la Resolución Ministerial N.° 309-2026-PCM, que también estableció una nueva política de comunicación denominada “Perú Responde”.

A pesar de la tensión en la seguridad, Fujimori enfatizó su compromiso con la estabilidad y la legalidad. Durante su participación en la ceremonia por el 97.° aniversario de la Reincorporación de Tacna, la presidenta mencionó la priorización de políticas en salud, agua y saneamiento, lo que refleja una estrategia de gobierno que busca equilibrar temas sociales con la seguridad pública.

El gobierno también descartó cambios en el gabinete ministerial, calificando como rumores las especulaciones sobre posibles reorganizaciones. La presidenta reafirmó su confianza en el equipo actual, lo que sugiere una postura de continuidad en la administración.