El Gobierno confirmó la declaración de emergencia en la zona afectada por el terremoto y comenzó a canalizar apoyos internacionales. La Cancillería trabajó en la elaboración de una lista detallada de las necesidades para entregarla a la comunidad internacional. Esta acción busca garantizar una respuesta rápida y efectiva a la situación humanitaria generada.
El ministerio de Relaciones Exteriores se encargó de reunir información sobre los daños causados y las necesidades específicas de la población. Se priorizó la comunicación con países aliados y organizaciones internacionales para facilitar la llegada de ayuda. La coordinación se realiza con la colaboración de distintos organismos gubernamentales.
Mientras se espera la aprobación oficial de los recursos, se continúa con los esfuerzos locales para atender las necesidades inmediatas. El Gobierno destacó la importancia de la solidaridad internacional y la necesidad de una respuesta conjunta para garantizar la seguridad y el bienestar de las personas afectadas.























