El sismo de magnitud 7,4 que sacudió el norte de Colombia dejó al menos 240 fallecidos y afectó severamente a los departamentos de Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Caldas y Quindío. Las autoridades informaron que las cinco capitales de estas regiones permanecen en alerta roja debido al impacto del desastre.

El gobierno se movilizó rápidamente para asumir las tareas de rescate y evaluación de daños. La Medicina Legal recibió 160 cuerpos, de los cuales ya identificó a 22 víctimas. Los cuerpos provienen principalmente de Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca.

En San José del Palmar, municipio epicentro del sismo, se reportan más de 500 viviendas dañadas y dificultades para el acceso por deslizamientos. Los equipos de rescate continúan buscando sobrevivientes entre los escombros.

El primer balance regional indica que el terremoto causó graves daños en zonas urbanas y rurales, con particular impacto en la región Andina y Pacífica. El Ministerio de Hacienda anunció el aplazamiento del pago del impuesto de renta en las zonas afectadas.