El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el lunes ha dejado al menos 240 muertos y ha causado graves daños en varias ciudades, entre ellas Pereira. Esta última, una de las más afectadas, se encuentra en estado de emergencia tras el sismo.
En Pereira, los rescatistas y voluntarios buscan sobrevivientes entre los escombros, mientras los habitantes esperan con puños en alto y silencio, señal de esperanza. La ciudad, que fue escenario de una de las escenas más dramáticas del desastre, enfrenta una situación crítica.
El presidente Abelardo de la Espriella anunció que el número de muertos se eleva a 181, aunque cifras oficiales aún no son claras. Mientras, el gobierno envía ayuda humanitaria a la zona, y los vuelos en aeropuertos como el de Pereira están suspendidos.
La crisis ha generado una gran preocupación en el país, con misiones de rescate intensificándose en ciudades como Cali, Quibdó y Armenia. La situación sigue siendo compleja, pero la solidaridad nacional se manifiesta en acciones concretas.





















