El terremoto que sacudió Colombia el 23 de julio de 2026 dejó al menos 188 personas muertas y 1.677 heridas, según informes preliminares. La región más afectada es Cali, donde se registraron daños significativos en infraestructura y viviendas. En el departamento de Chocó, la situación es crítica, con reportes de colapsos de edificios y dificultades para el acceso a zonas remotas.

En Buenaventura, una de las ciudades más impactadas, se han reportado fallas en el sistema eléctrico y dificultades para la movilidad. Los habitantes se han organizado para ayudar a los afectados, mientras que autoridades locales trabajan en la evaluación de los daños. La emergencia ha generado una respuesta inmediata de organismos nacionales y de la comunidad internacional.

La zona de Chocó, conocida por su geografía montañosa y su vulnerabilidad a desastres naturales, enfrenta desafíos adicionales en la logística de ayuda. Se han activado protocolos de emergencia y se espera la llegada de equipos especializados para evaluar el estado de los infraestructuras y garantizar la seguridad de los residentes.