Un fuerte sismo sacudió varios departamentos colombianos, incluido Chocó, causando graves afectaciones en comunidades indígenas y afro. Según informes, las zonas más golpeadas son Valle del Cauca, Risaralda, Nariño, Caldas y Antioquia. Los daños se han manifestado especialmente en áreas donde viven grupos étnicos, con reportes de estructuras dañadas y dificultades para el acceso a servicios básicos.

El gobierno ha iniciado labores de rescate y ha anunciado medidas de apoyo, incluyendo el aplazamiento del pago del impuesto de renta en zonas afectadas. Además, se ha establecido un duelo nacional en honor a las víctimas, mientras las autoridades evalúan el impacto económico, especialmente en sectores como la producción de café, que enfrenta nuevas presiones.

La Medicina Legal ha identificado a 22 víctimas, mientras que el número de fallecidos sigue en revisión. Las autoridades continúan con los esfuerzos de búsqueda y asistencia, aunque se han reportado dificultades en la movilidad debido a la alerta roja en varias ciudades. El terremoto ha puesto a prueba la capacidad de respuesta del nuevo gobierno, que ha mostrado iniciativas para abordar la crisis.