Trump anunció la suspensión de nuevos ataques contra Irán tras recibir una solicitud del príncipe heredero saudí, Bin Salman, según informes de medios estadounidenses. El presidente estadounidense había considerado una nueva ofensiva, pero cambió de postura tras la llamada del líder saudita, preocupado por una posible escalada en la región.
La decisión de Trump se basa en una supuesta base para un acuerdo que permitiría detener las acciones militares en Medio Oriente, levantar el bloqueo naval estadounidense y permitir que Irán vuelva a exportar petróleo, según declaraciones del mandatario. Sin embargo, el gobierno iraní negó cualquier acuerdo y mantuvo el cierre del estrecho de Ormuz, advirtiendo de una respuesta ante posibles ataques estadounidenses.
Aunque Trump mencionó que se lograron "las bases de un acuerdo", no especificó los términos concretos, lo que ha generado cierta ambigüedad sobre el alcance de la tregua propuesta. Mientras tanto, Rusia señaló que las señales son contradictorias, principalmente provenientes de Estados Unidos.



























