El Golfo Pérsico vive una crisis de tensión tras ataques mútuos entre Irán y Estados Unidos. La Guardia Revolucionaria Islámica iraní anunció ataques contra dos buques estadounidenses, ocho petroleros y otras diez embarcaciones en el estrecho de Ormuz, como respuesta a acciones militares estadounidenses contra cinco petroleros iraníes. Estados Unidos negó estas afirmaciones, calificándolas de "totalmente falsas".

El conflicto ha elevado los precios del petróleo, con el Brent alcanzando 100,72 dólares por barril y el WTI a 95,25 dólares. La escalada se produce tras la destrucción de cinco barcos por parte de la Marina estadounidense, según el Mando Central. Irán, por su parte, señaló que los ataques estadounidenses violan el derecho internacional.

La ONU también se involucró, al recibir una resolución de Estados Unidos, Alemania, Francia y el Reino Unido sobre el incumplimiento de Irán en sus obligaciones nucleares. Rusia y China rechazaron la medida. Mientras tanto, la incertidumbre persiste sobre el paradero de 400 kilos de uranio altamente enriquecido.

El conflicto continúa sin resolución, con ambos bandos acusándose mutuamente de agresión. La tensión en el Golfo Pérsico afecta a la estabilidad global y a las economías dependientes del petróleo.