Estados Unidos ha destruido cinco petroleros iraníes en el Estrecho de Ormuz como respuesta a dos ataques con misiles balísticos lanzados por la Guardia Revolucionaria Islámica contra un buque de guerra estadounidense. El Comando Central de Estados Unidos confirmó la destrucción de los buques, que están vinculados a Irán, en el estrecho estratégico. La Guardia Revolucionaria Islámica había anunciado previamente que el ataque contra la base estadounidense en Jordania era una represalia por la operación estadounidense contra los petroleros.

Teherán ha amenazado con atacar buques en Bahrein y Kuwait tras los ataques estadounidenses. Las autoridades iraníes afirmaron que los buques estadounidenses serán "blanco de ataques" si continúan sus operaciones en la región. La tensión entre Estados Unidos e Irán ha aumentado en los últimos días, con intercambios de amenazas y acciones militares.

El presidente Donald Trump ha reiterado su compromiso de usar "todo su poder" para evitar otro ataque como el del 11 de septiembre. La situación ha generado preocupación internacional, con llamados a la calma y a evitar escaladas en la región. La comunidad internacional sigue de cerca los movimientos de ambos países en el marco de una crisis cada vez más compleja.