La región del Himalaya en Nepal fue devastada por inundaciones y deslizamientos de tierra, según informes oficiales. Al menos 359 personas murieron y más de 1.300 están desaparecidas, incluyendo decenas de extranjeros y peregrinos. Cientos de personas han sido desplazadas en la zona afectada. Las autoridades han confirmado que el desastre fue provocado por el deshielo acelerado en la región, un fenómeno vinculado al cambio climático.

China y Nepal han estado monitoreando el deshielo en el Himalaya con un sistema de alerta, pero no lograron prevenir el último deslizamiento. Según un informe, el mecanismo emitió siete alertas tempranas en los últimos años, aunque su eficacia ante eventos repentinos sigue siendo limitada. Los científicos de ambos países trabajan para mejorar la precisión de los sistemas de alerta.

Las inundaciones han causado daños considerables en infraestructuras y viviendas. La reconstrucción será un gran desafío para el país, que ya enfrenta problemas económicos y sociales. Las autoridades están evaluando la situación y coordinando esfuerzos para ayudar a las víctimas. La comunidad internacional ha expresado su apoyo para la recuperación.