El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) alertó a Marruecos sobre la posibilidad de una entrada masiva de migrantes en Ceuta días antes del asalto del 30 y 31 de julio, según documentos desclasificados. Los informes revelan que el CNI, a través de su red de inteligencia, detectó planes en redes sociales para organizar la entrada de hasta 180.000 personas al enclave español. Esta alerta fue compartida con las autoridades marroquinas, según los documentos publicados por el gobierno.
A pesar de estas advertencias, el gobierno español afirma que no recibió una alerta formal del CNI sobre la magnitud del desplazamiento. Fuentes de Moncloa han reafirmado que el CNI no envió una notificación oficial a su cadena de mando ni al Ejecutivo. Sin embargo, el CNI ha aclarado que su valoración se basó en "precedentes" y no en una predicción exacta de la cifra de migrantes.
La jueza María Tardón, que investiga los hechos, ha admitido al Estado como acusación particular. Mientras el gobierno insiste en que no previó la escala del asalto, la oposición cuestiona su gestión. Algunos políticos, como Iván Redondo, han valorado el papel del CNI y del gobierno en la crisis, aunque no han llegado a un consenso sobre la eficacia de las medidas tomadas.
El delegado del gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, ha negado conocer la alerta del CNI y la ha tachado de charla informal. A pesar de esto, los documentos muestran que el CNI envió una nota al 29 de julio a las autoridades marroquinas, alertando sobre la planificación de la entrada de migrantes.























