El gobierno español fue advertido por sus servicios de inteligencia sobre planes de migrantes para cruzar a Ceuta, pero no tomó medidas, según documentos revelados. El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) envió una alerta a Marruecos el 29 de julio sobre grupos que planeaban el desembarco. A pesar de esto, el gobierno no respondió de forma efectiva, lo que generó críticas.
Políticos como Rufián de ERC acusan al gobierno de usar a Robles como distracción para evitar hablar del papel de Marruecos en la crisis. Algunos parlamentarios consideran que el gobierno ignoró las advertencias, confiando en una relación sólida con Marruecos. Aznar también criticó la actitud del gobierno, advirtiendo sobre las consecuencias de no mantener buenas relaciones con aliados.
La periodista Elisa Beni desmintió la afirmación del gobierno de que no hubo alertas previas, sugiriendo que las autoridades hablaron con Marruecos. Sin embargo, el gobierno desclasificó documentos, lo que ha generado controversia. La crisis sigue siendo un tema de debate, con críticas sobre la falta de preparación y la relación con Marruecos.





















