El Gobierno español enfrenta una nueva crisis política tras la revelación de documentos desclasificados que muestran alertas previas sobre la entrada masiva de migrantes en Ceuta. El CNI había informado a la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma sobre un "llamamiento" en redes para un "asalto por valla y mar", pero el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, asegura que nadie, ni en España ni en la UE, podía anticipar la situación. Esta contradicción ha generado descontento entre las autoridades europeas, que critican el retraso del Ejecutivo en solicitar ayuda a Frontex.
Mientras, el entorno de Margarita Robles reivindica que los informes confirman la versión del Gobierno sobre las alertas del CNI. Sin embargo, la gestión de la crisis ha sido cuestionada, con algunos dentro del Partido Socialista considerando que esto complica aún más la situación. Además, Marruecos ocultó la instalación de una nueva puerta en la frontera, lo que ha generado críticas sobre la coordinación entre España y el país norte africano.
La comparecencia del presidente del Gobierno ante la prensa busca aclarar su gestión, pero el desgaste político parece inevitable. La crisis migratoria ha puesto en evidencia las tensiones internas y las dificultades para responder a una situación compleja. La UE ha desbloqueado fondos para apoyar a Ceuta, pero el retraso en la petición ha generado reacciones negativas.
La situación sigue en evolución, con el delegado del Gobierno en Ceuta programado para una entrevista en la Cadena SER. La tensión entre las autoridades locales y el Ejecutivo central se intensifica, mientras el debate sobre la responsabilidad y la preparación previa sigue abierto.





















