El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, negó haber conocido el aviso del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) sobre la crisis migratoria en el enclave. Según declaraciones recientes, el aviso se limitó a una "comunicación informal" entre un agente y un miembro de su equipo, lo que no constituye un aviso formal. Esta postura se repite en declaraciones de otros responsables del Ejecutivo, quienes sostienen que el CNI no alertó de la "magnitud" de la situación, sino solo de una "situación migratoria grave y compleja".
El Partido Popular (PP) ha criticado duramente la gestión del Gobierno, acusando a este de haber ocultado información. La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, ha señalado que "todos sabían que estaban mintiendo" y que el aviso del CNI no era suficiente. Por su parte, el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido que el CNI no pudo anticipar la magnitud de la crisis, pese a haber alertado sobre una campaña en redes sociales.
A pesar de los informes publicados por el Ejecutivo, el delegado en Ceuta se aferra al cargo y niega haber recibido aviso formal. Esta situación ha generado tensiones internas, con algunos responsables acusando al delegado de no haber actuado adecuadamente ante la crisis. La juez María Tardón ha admitido al Estado como acusación particular, lo que podría tener implicaciones legales en el caso.






















