El CNI alertó sobre una posible entrada masiva en Ceuta, pero el gobierno negó haber recibido un aviso oficial, según informes recientes. La Delegación del Gobierno tardó casi 10 horas en responder a la alerta del CNI, que señalaba un movimiento en las redes con casi 200.000 personas involucradas. El delegado del gobierno en Ceuta, Pérez Triano, descartó dimitir y afirmó que la conversación entre el CNI y su jefe de gabinete era un intercambio informativo, no una alerta formal.

A pesar de los mensajes de WhatsApp que alertaban sobre una posible entrada masiva, el gobierno sostiene que no hubo un aviso oficial. El presidente Sánchez afirmó que con la información disponible, nadie podía anticipar la crisis migratoria. Sin embargo, documentos revelan que el CNI envió múltiples avisos, lo que complica la versión oficial del gobierno.

Partidos como Bildu responsabilizan al CNI por no emitir un aviso adecuado. Mientras, el gobierno insiste en que no hubo información suficiente para prever la situación. La tensión se mantiene entre las autoridades y los partidos, mientras se espera una respuesta más clara sobre la gestión de la crisis.

La situación sigue siendo objeto de debate, con críticas sobre la falta de coordinación entre servicios de inteligencia y autoridades locales. La entrada masiva en Ceuta sigue siendo un tema de preocupación para las instituciones españolas.