El Gobierno se mantiene firme en su postura ante la crisis en Ceuta, pese a los ataques sufridos por una patrulla militar en la zona de Benzú. El ministro Ángel Víctor Torres, encargado del mando único de la situación, ha insistido en la necesidad de mantener la calma y ha admitido que la devolución de migrantes tomará tiempo. A pesar de ello, no ha condenado públicamente el ataque, lo que ha generado críticas entre los líderes políticos.

El Partido Popular, liderado por Feijóo, ha exigido al Ejército que pueda actuar como agente de la autoridad en situaciones de tensión, argumentando que existe normativa legal que lo permite. La portavoz Ester Muñoz ha señalado que el Ejército debe tener herramientas para protegerse. Mientras tanto, el Ejército se enfrenta a una situación compleja, con migrantes en la zona y una tensión social en aumento.

El expresidente Aznar ha viajado a Ceuta para reafirmar la soberanía nacional y exigir la devolución de los migrantes a Marruecos. Sin embargo, el Gobierno sigue defendiendo su gestión, atribuyendo la responsabilidad a Marruecos. A pesar de las presiones, el Ejército se mantiene en la zona, mientras el debate sobre el uso de la fuerza y la seguridad fronteriza continúa.

El ministro Torres también ha destacado la rapidez del Gobierno en la gestión de la crisis, aunque ha tachado de "falso" la idea de que los migrantes puedan ser devueltos al día siguiente. La situación sigue siendo delicada, con el riesgo de que la tensión se agrave si no se encuentra una solución negociada.