El 28 de agosto de 2026, Noruega vivió un día histórico con la muerte del rey Harald V, quien fue el monarca más longevo de Europa hasta ese momento. Nacido en 1935, el rey falleció en el hospital de Oslo a los 89 años, tras una vida dedicada al servicio de su país. Su hijo, Haakon VIII, asumió el trono en una ceremonia emotiva que marcó el inicio de una nueva era en la monarquía noruega.

La ceremonia de despedida del rey fue un momento de profunda emoción. El pueblo noruego se reunió en las calles de Oslo, donde se celebró una despedida con lágrimas y ofrendas florales. La lluvia no detuvo la concentración de personas que rendían homenaje al rey, mientras autoridades y ciudadanos se unieron en un acto de luto nacional. El presidente del Gobierno, Jonas Gahr Støre, participó en la ceremonia junto a otros líderes.

Haakon VIII, nacido en 1973, es el único hijo varón de Harald V y la reina Sonja. Desde la muerte de su abuelo, el rey Olav V, en 1991, ha sido príncipe heredero. Su ascenso al trono fue anunciado con anticipación, y el próximo martes prestará juramento a la Constitución ante el Parlamento noruego.

La monarquía noruega mantiene su lema "Todo por Noruega", un principio que ha sido el fundamento de la realeza durante décadas. La transición ha sido recibida con respeto y esperanza, mientras el país se prepara para un nuevo capítulo en su historia.