La riada en Nepal provocó 626 muertes y 2.426 personas desaparecidas según el último balance. El desbordamiento del río Bhotekoshi, causado por fuertes lluvias, afectó regiones del norte del país. Las autoridades activaron un operativo de rescate con apoyo de helicópteros y fuerzas de seguridad.
Miles de personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares debido a la crecida. La situación se complica por la dificultad de acceso a las zonas más afectadas. Se reportan daños a infraestructuras y cultivos.
El gobierno local coordinó con organizaciones internacionales para ampliar la ayuda. Se espera que la operación de rescate continúe durante días. Mientras tanto, se busca establecer un censo de las personas afectadas.
La comunidad local y voluntarios participan activamente en las labores de búsqueda. Se han establecido puntos de distribución de alimentos y agua. La situación sigue siendo crítica, pero se espera una mejora progresiva.

























