La nueva encuesta realizada por Sigma Dos para El Mundo revela un consenso amplio entre los españoles sobre la crisis de Ceuta. El 90,4% considera que Marruecos conoció y permitió la entrada masiva de personas, una percepción que se repite en más del 91% de los votantes del PSOE y en el 92% de los de Sumar. Esta visión se refuerza con la creciente desconfianza hacia el gobierno, ya que el 82,2% cree que no ha actuado con suficiente firmeza.
La crisis ha generado una polarización política, con el gobierno buscando culpabilizar a la derecha en lugar de asumir responsabilidades. Aunque algunos líderes como Javier Compás han llamado a la defensa de la integridad de España, la situación sigue siendo delicada. La comunidad de Ceuta, en particular, se siente afectada por las decisiones políticas, con vecinas como Judit Albiñana denunciando la acusación de ultraderecha contra los habitantes locales.
En paralelo, once de los doce detenidos por el ataque a militares han sido expulsados a Marruecos, mientras que uno permanece en prisión provisional. Esta medida refleja la tensión entre la seguridad nacional y la gestión de la crisis, que sigue siendo un tema de debate público. La comunidad internacional también observa con interés las implicaciones de esta situación, especialmente en lo que respecta a las normas europeas y la gestión de migrantes.
























