El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste de Colombia el 10 de agosto dejó al menos 180 muertos y más de 660 heridos, según el balance parcial de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales. La mayor parte de las víctimas mortales se registraron en las ciudades de Cali, Pereira, Manizales y Quibdó. El gobierno ha declarado una emergencia económica para abordar los daños causados por el sismo.

El presidente Abelardo De La Espriella lideró recorridos en Pereira y Manizales para evaluar los daños y tomar decisiones. Socorristas y voluntarios buscan con desesperación a sobrevivientes en las zonas afectadas. En Manizales, se observan escenas de destrucción, con edificaciones colapsadas y personas evaluando los daños.

La Asociación de Alcaldes confirmó que el 97% de las víctimas mortales se concentra en las capitales. El sismo, que ocurrió en el municipio de San José del Palmar, ha generado una respuesta inmediata del gobierno y de la comunidad. Latam anunció alternativas para viajeros a estas ciudades durante los próximos días.