Un devastador terremoto de magnitud 7,4 sacudió el oeste de Colombia, causando al menos 254 muertos según el último relevamiento de las autoridades locales. Las ciudades de Pereira y Cali se encuentran entre las más afectadas, con cientos de rescatistas aún buscando sobrevivientes entre los escombros. La zona cero, donde se registró el epicentro, vive una situación crítica con falta de luz, internet y servicios básicos.

El sismo ha generado consecuencias en múltiples áreas. En Miami, se sienten las consecuencias con la suspensión de vuelos en varios aeropuertos del país. Además, la Conmebol ha decidido suspender partidos de la Copa Libertadores y la Sudamericana, incluyendo uno previsto en Ibagué. En el ámbito internacional, el presidente de Angola ha expresado solidaridad con Colombia tras el desastre.

Mientras, el presidente Gustavo Petro solicita permiso al Senado para ausentarse del país durante un año, pese a que sobre él recaen más de un centenar de procesos judiciales. A pesar de esto, la atención se centra en la reconstrucción y apoyo a las víctimas, con un concierto benéfico en Miami que amplía su alcance para ayudar a los damnificados.