Pereira, Colombia, se convierte en una de las ciudades más afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste del país. Según informes oficiales, al menos 240 personas han perdido la vida, aunque las cifras continúan en aumento. La ciudad, denominada "ciudad zombie" por la destrucción total de sus calles y edificios, enfrenta una situación de emergencia con cortes de servicios básicos y falta de suministro de alimentos y combustible.

Los rescatistas y voluntarios trabajan sin descanso en medio de réplicas constantes para localizar sobrevivientes atrapados en los escombros. En uno de los casos más conmovedores, un perrito quedó atrapado en un quinto piso y fue solicitado un rescate urgente. Vecinos y autoridades piden apoyo para salvar a los animales y a las personas.

La zona más golpeada, Pereira, ha sido declarada en estado de emergencia, con el toque de queda activo para garantizar la seguridad. Testigos describen la escena como una catástrofe total, con casas derrumbadas y calles bloqueadas. La población local, sin luz ni internet, espera la ayuda de organismos internacionales para reconstruir lo que queda de sus hogares.