El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes que su país utilizará "todo su poder" para evitar que se repitan los atentados del 11 de septiembre de 2001. La declaración se da en un contexto de preocupación por la seguridad nacional, tras una evaluación interna sobre las medidas actuales de defensa.
La Casa Blanca destacó la importancia de mantener un sistema de vigilancia eficiente y la cooperación entre las agencias de seguridad. Según fuentes oficiales, se han realizado ajustes en las políticas de seguridad en varios puntos clave del país.
La medida se enmarca en una política de prevención más estricta, con el objetivo de detectar cualquier amenaza potencial. Aunque no se han confirmado nuevos riesgos inminentes, la administración insiste en la necesidad de mantener una postura vigilante.
Las autoridades han reforzado la seguridad en instalaciones gubernamentales y centros estratégicos. Esta decisión refleja una continuidad en la estrategia de defensa nacional establecida tras los eventos del 11-S.




























