Más de 500 turistas extranjeros aún no han sido localizados después de las inundaciones que azotaron el norte de Nepal. El Escritorio de Turismo del país informó que, 24 horas después del desastre, sigue sin poder contactar a 517 personas. Entre ellos se encuentran ciudadanos canadienses, cuyas familias esperan ansiosas en Canadá noticias de sus parientes.

El gobierno canadiense confirmó la presencia de 30 nacionales en la zona afectada y envió personal consular a Katmandú para ayudar en la búsqueda. Las autoridades locales trabajan con equipos de rescate para localizar a los desaparecidos, aunque las condiciones en la zona son extremas.

Mientras tanto, familias en Estados Unidos, India y otros países continúan en estado de alerta. La situación ha generado preocupación internacional, con llamados a la solidaridad y apoyo para las víctimas. La búsqueda continúa, pero el número de personas desaparecidas sigue siendo elevado.

La tragedia ha dejado un impacto profundo en la región, con daños significativos en la frontera norte con el Tíbet. Las autoridades instan a la población a mantenerse informada y a seguir las indicaciones de los servicios de emergencia.