El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) de España envió una alerta a las autoridades marroquinas días antes de la crisis migratoria en Ceuta, según documentos revelados. La información, fechada el 29 de julio, alertaba sobre grupos en redes sociales que planificaban la entrada masiva de migrantes al enclave español. A pesar de esta advertencia, el gobierno español afirma que no anticipó la magnitud del desplazamiento.
El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, sostiene que ni en España ni en la Unión Europea se podía prever la crisis, pese a las alertas del CNI. Esta postura ha sido cuestionada por la oposición, que acusa al gobierno de no haber tomado medidas preventivas. La jueza que investiga los hechos ha admitido al Estado como acusación particular.
Algunos expertos valoran el papel del CNI y del gobierno en la gestión de la crisis, aunque cuestionan la imparcialidad de la investigación. Mientras, el delegado del gobierno en Ceuta niega haber conocido la alerta del CNI, lo que ha generado más controversia sobre la preparación del Estado ante la situación.
El conflicto ha generado tensión entre el gobierno y la Casa Real, que publicó una fotografía de la reunión del rey con la ministra Margarita Robles y altos mandos militares. La crisis ha puesto de relieve las limitaciones de los servicios de inteligencia para prever movimientos migratorios masivos.























