El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, negó este miércoles que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) hubiera anticipado la crisis migratoria en Ceuta, afirmando que “nadie, ni en España ni en la UE, podía prever” la entrada masiva de inmigrantes los días 30 y 31 de julio. Sin embargo, documentos desclasificados confirman que el CNI había alertado a la Delegación del Gobierno en Ceuta sobre un posible asalto a la ciudad autónoma, según informes publicados este miércoles.
La portavoz regional, Isabel Díaz Ayuso, pidió la dimisión de Sánchez por no actuar ante las advertencias del CNI y la policía. Los documentos detallan que el CNI alertó sobre un "llamamiento en redes" para un "asalto por valla y mar". Aunque el gobierno negó haber recibido información suficiente, los informes muestran que se habían previsto movimientos masivos de personas, con hasta 180.000 personas dispuestas a llegar.
El CNI, en su respuesta a la alerta, se limitó a una frase ambigua: “sus rilas”, lo que ha generado críticas sobre su gestión. Mientras, el gobierno se enfrenta a presiones internas y externas para justificar su postura. La crisis ha puesto de relieve las tensiones entre las autoridades españolas y la comunidad internacional, especialmente con Marruecos, que también fue alertado sobre la situación.























