El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, negó haber recibido un aviso formal del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) sobre la entrada masiva de personas en la ciudad autónoma. Según declaraciones recientes, el CNI habría limitado su comunicación a una "charla informal" entre un agente y un miembro de su equipo, sin alertar sobre la magnitud del suceso.
Fuentes de Moncloa reafirmaron que el CNI no envió un aviso formal ni a su cadena de mando ni a miembros del Ejecutivo. En lugar de ello, se habría limitado a informar sobre grupos de Facebook donde se hablaba de entrar a Ceuta de forma irregular. El Gobierno sostiene que estas comunicaciones no constituyen una alerta oficial.
El CNI admitió que no anticipó "la magnitud y naturaleza" de lo ocurrido en Ceuta. Aunque alertó el día 2, el delegado del Gobierno afirma que solo se alertó de una situación migratoria grave, pero no de la magnitud del asalto. Esta discrepancia ha generado críticas internas y una tensión entre el Ejecutivo y los servicios de inteligencia.
El delegado del Gobierno se aferra a su cargo y niega su dimisión, pese a los informes publicados por el Ejecutivo. La situación sigue siendo objeto de debate, con el CNI y el Gobierno en desacuerdo sobre la naturaleza y el alcance de las alertas recibidas.























