El gobierno español anunció que no será necesario prorrogar el mando único en Ceuta, un régimen especial que permite al Ejecutivo central gestionar la seguridad en la ciudad autónoma. El ministro de la Presidencia, José María Marín, confirmó que el mando único, vigente desde 2013, se extinguirá a finales de año. Esta decisión se toma tras una evaluación de la situación de seguridad y la necesidad de nuevas medidas permanentes.
El gobierno también anunció la creación de nuevos CATEs (Centros de Atención Temporal a Migrantes) en Ceuta y Melilla, con una inversión de 4,5 millones de euros cada uno. Esta medida busca mejorar la gestión de la crisis migratoria, que ha generado tensiones en la región. Según datos oficiales, ya se han realizado más de 1.120 triajes completos de migrantes desde el inicio de la crisis.
A pesar de estas medidas, los ciudadanos de Ceuta expresan preocupación por la seguridad. Una vecina denunció la "inseguridad subjetiva" que vive la comunidad, señalando la falta de policías y la presión en las calles. Mientras el gobierno avanza en su plan de seguridad, el rey Felipe VI se reúne con altos mandos militares para evaluar la defensa de la zona. La visita del monarca, aún sin fecha concreta, podría marcar un cambio en la percepción de la región.























